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Bueno pues aqui les dejamos este video esperamos que les guste!!!
Más allá de tus sentidos
"Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios." Efesios 3:17-19
martes, 8 de febrero de 2011
Sin Dios eres nada
De Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino? Proverbios 20:24.
Te preguntas: ¿Por qué? Gritas: ¡No fui yo! Pero, eres tú y lo sabes. El texto de hoy es tu respuesta. Al Señor le pertenecen tus pasos; solo él sabe las verdaderas necesidades de tu loco corazón. Tú no. Tú piensas que lo sabes; imaginas que lo entiendes todo. Crees saber hacia dónde vas, pero el tiempo se encarga de mostrarte lo equivocado que estabas.
Solo en Jesús tus desencuentros se encuentran; solo en él tus desvaríos se descubren. Únicamente en Dios dejas de correr sin tregua, buscando lo que no sabes. En él, finalmente, tu no ser se transforma en ser.
Por eso hoy, antes de abrir las ventanas de tu vida al nuevo día, vuelve los ojos a Dios, como la flor hacia el sol, buscando vida. Abre tu corazón al Espíritu, como la tierra seca al rocío de la mañana.
No salgas solo. Andar solo es andar a ciegas; vivir solo es morir en vida. El arco iris pierde su color. Resta solo agua, sin sabor ni color. Acuarela muerta. Flor marchita.
Jamás te olvides de que: “De Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino?”
No fui yo. No pude haber sido yo, se lamenta Hilda. Y llora. Llora el dolor de su realidad. La joven tiene solo 15 años; una flor que se abre a la vida, regada con sus propias lágrimas. Lágrimas de dolor. Gotas de arrepentimiento. Mueve la cabeza de un lado al otro, e insiste: -No fui yo.
Como si el negar la realidad pudiese hacerla volver atrás, escoger otro camino, buscar otra vereda.
-¿Cómo fui capaz de destruir el sueño de mis padres, y el mío? ¡No, no pude haber sido yo!
Pero sí lo era. Había sido ella misma quien, jugando al “amor”, se descubriera esperando un niño. Ella, que no pasaba de ser una simple niña.
Nadie entiende las razones del alma. El corazón es misterioso e incomprensible; te confunde, te engaña, te miente. Te hace creer que estás yendo al paraíso, y te conduce a la muerte.
Los años pasan. Creces. Te vuelves adulto… Y el corazón te sigue traicionando. No logras comprenderlo. Lloras repetidas veces sobre leche derramada; el agua que se fue, que se perdió, llevando tus sueños tierra adentro, para mojar la semilla del dolor, haciéndola brotar en forma de experiencia.
Como si el negar la realidad pudiese hacerla volver atrás, escoger otro camino, buscar otra vereda.
-¿Cómo fui capaz de destruir el sueño de mis padres, y el mío? ¡No, no pude haber sido yo!
Pero sí lo era. Había sido ella misma quien, jugando al “amor”, se descubriera esperando un niño. Ella, que no pasaba de ser una simple niña.
Nadie entiende las razones del alma. El corazón es misterioso e incomprensible; te confunde, te engaña, te miente. Te hace creer que estás yendo al paraíso, y te conduce a la muerte.
Los años pasan. Creces. Te vuelves adulto… Y el corazón te sigue traicionando. No logras comprenderlo. Lloras repetidas veces sobre leche derramada; el agua que se fue, que se perdió, llevando tus sueños tierra adentro, para mojar la semilla del dolor, haciéndola brotar en forma de experiencia.
Te preguntas: ¿Por qué? Gritas: ¡No fui yo! Pero, eres tú y lo sabes. El texto de hoy es tu respuesta. Al Señor le pertenecen tus pasos; solo él sabe las verdaderas necesidades de tu loco corazón. Tú no. Tú piensas que lo sabes; imaginas que lo entiendes todo. Crees saber hacia dónde vas, pero el tiempo se encarga de mostrarte lo equivocado que estabas.
Solo en Jesús tus desencuentros se encuentran; solo en él tus desvaríos se descubren. Únicamente en Dios dejas de correr sin tregua, buscando lo que no sabes. En él, finalmente, tu no ser se transforma en ser.
Por eso hoy, antes de abrir las ventanas de tu vida al nuevo día, vuelve los ojos a Dios, como la flor hacia el sol, buscando vida. Abre tu corazón al Espíritu, como la tierra seca al rocío de la mañana.
No salgas solo. Andar solo es andar a ciegas; vivir solo es morir en vida. El arco iris pierde su color. Resta solo agua, sin sabor ni color. Acuarela muerta. Flor marchita.
Jamás te olvides de que: “De Jehová son los pasos del hombre; ¿cómo, pues, entenderá el hombre su camino?”
martes, 16 de noviembre de 2010
Hoy Dios...
HOY DIOS QUIERE DECIRTE LO SIGUIENTE:
¿Me necesitas? Estoy contigo.
No puedes verme, sin embargo… Yo Soy la luz que te permite ver.
No puedes oírme, sin embargo... Hablo a través de tu voz.
No puedes sentirme, sin embargo… Soy el que siempre te cuida.
Estoy trabajando en ti… aunque desconozcas mis senderos.
Estoy trabajando en ti… aunque no reconozcas mis obras.
No soy un extraño.
No soy un misterio.
¡¡Todavía estoy aquí contigo!!... ¡¡Todavía te oigo!!
¡¡Todavía te contesto!!... aunque me niegues… estoy contigo.
En los momentos que mas sol@ puedas encontrarte…
Yo estoy contigo.
Aun en tus temores… Yo estoy contigo.
Aun en tu dolor… Yo estoy contigo…
Estoy en ti y tu estas en mí.
Recuérdalo siempre
“YO ESTOY CONTIGO”
jueves, 11 de noviembre de 2010
Yo estoy a la puerta
Hola Dios te bendiga, en esta ocasión les presento esta hermosa reflexión, que se llama ¨ Yo estoy a la puerta¨.
Esta reflexión nos habla de nuestra realidad y como tenemos un concepto a Dios ante las cosas que suceden. El propósito es que tomen en cuenta lo que cada uno está haciendo con su vida. Les mando muchas bendiciones y que Dios sea el que guie su camino, DTB.
YO ESTOY A LA PUERTA.
Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, un reconocido artista.
Llegado el momento, se tiro el paño que velaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso. Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte.
Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro: ¡la puerta no tenía cerradura! y fue a preguntar al artista.
-¡Si la puerta no tiene cerradura! ¿Cómo se hace para abrirla?
El pintor tomó su Biblia, busco un versículo y le pidió al observador que lo leyera:
APOCALIPSIS 3:20
¨He aquí, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo¨.
-¨¡Así es!¨ respondió el pintor. Está en la puerta del corazón del hombre. Sólo se abre por dentro.
¡Abramos nuestro corazón al amor de Dios!, ¡cambiemos! aun estamos a tiempo.
domingo, 7 de noviembre de 2010
La carta del diablo
¡Whola! amig@s para empezar les mandamos un saludo y muchas bendiciones para todos, porque por este conducto nosotros queremos mostrarles el verdadero Camino que es Jesús y que también que sea de bendición para ustedes y todos lo vean y lo compartan:
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